Mi pagina

GEARS OF WAR

UN POCO HISTORIA

El juego toma lugar en el planeta Sera, el cual llegó a tener una importante escasez de fuentes de energía tras un consumismo humano desmesurado, extinguiendo casi todas las fuentes de energía.Durante una excavación fue descubierta una sustancia fosforescente de baja viscosidad llamada Imulsión, la cual por medio del proceso de Lightmass, descubierta por la Doctora Helen Cooper,era convertida directamente en fuente de combustion por eso la gasolina fue remplazada por este. Las naciones tuvieron un gran problema económico, y por un desastre en el laboratorio esto llevó a que ellas luchasen entre sí por el control de la Imulsión, provocando la Guerra del Péndulo. Finalmente la CGO ganó el control de la imulsion y por un tiempo se conoció la ilusión de la paz... hasta el "Día de la Emergencia".

Bienvenidos al Futuro Con este impactante argumento da comienzo el que, a día de hoy, sea posiblemente uno de los juegos más impactantes de todos los tiempos. Gears of War, el juego más esperado del año para multitudes, por fin está aquí. Número 1 de ventas en la primera semana desde su salida, estamos ante uno de esos escasísimos títulos que, con cuentagotas, salen a la luz cada varios años, uno de estos títulos que crean escuela y adeptos, uno de estos títulos que hace vibrar al jugador y se convierte en un clásico y referencia desde el mismo día de su salida. Gears of War es el primer juego que define lo que debe ser la nueva generación de juegos. Bienvenidos al futuro.

GEARS OF WAR

Pero Gears of War no sólo es un sorprendente conjunto de ideas aplicadas de forma exitosa a un shooter en tercera persona. Además, el título se cimenta en un deslumbrante apartado técnico que demuestra que estamos ante el punto que marca el inicio de la segunda generación de juegos para Xbox 360, y también la necesidad vital de adquirir una TV de alta definición con soporte para 1080i. El conjunto lo apuntilla el apartado multijugador con modos cooperativos y competitivos llenos de retos que le garantizan la duración que la campaña principal para un solo jugador no puede aportar. Estamos ante el juego de moda del Xbox Live a partir de la próxima semana, aunque no exento de detalles a mejorar, como la ausencia de soporte para bots.

Los modelados de los personajes se ven robustos, recreados minuciosamente en todos los aspectos de su fisionomía, como el traje acorazado COG -con influencias de marine espacial- y las texturas faciales que incluyen hasta cicatrices o una barba incipiente, completando una expresividad que no hace más que transmitir realismo en todos los gestos de los protagonistas. La iluminación en tiempo real resulta asombrosa en general, pero particularmente al incidir sobre las texturas de los trajes -o en los mismos entornos- y modificarlos . Lo mismo sucede con el sistema de partículas, gestionado impecablemente tanto para los impactos como para las explosiones -apoyadas en humo volumétrico.

GEARS OF WAR 2

Podremos discutir los añadidos que incluye, la calidad de su aspecto técnico y sonoro, las horas de juego de su campaña principal y los modos multijugador incorporados en el disco. Pero no habrá ninguna duda con el hecho de que estamos ante un título que, cuando te pilla, te engancha. Y no te suelta. Gears of War trajo savia nueva al género de los disparos en tercera / primera persona, algo que el hoy archifamoso Cliff B. (la cara más visible de Epic Games), se ha encargado de recordarnos muy a menudo: un estilo completamente novedoso, una ambientación muy particular, cierta fuerza narrativa, tremendamente impactante a nivel visual y, en definitiva, situó el listón de forma que el resto de shooters del mercado, forzosamente, se midieran con él. Se convirtió en la referencia, lo que los americanos llaman 'el benchmark', de los Third Person Shooters. Esta segunda parte mantiene intacto ese espíritu.

Pero el problema principal de Gears of War 2 no reside en estas vicisitudes, importantes pero relativas para la mayoría; lo que realmente penaliza al título de Epic es la constante sensación de déja vú que uno tiene cuando está a los mandos y de la que es imposible librarse. Sí, hay armas nuevas, enemigos nuevos y escenarios nuevos; pero aún así, la idea recurrente del 'esto lo he jugado yo antes' es inevitable y, en cierta medida, es la pura verdad. La iteración de la mecánica, las situaciones y en general del sistema inherente a Gears of War provocan que esta segunda parte se nos antoje algo muy agradable de jugar pero también muy poco fresco.